lunes, 3 de marzo de 2008

Lunes 3 de marzo: el último debate cara-culo

“¿Habrás visto el debate Zapatero-Rajoy?”, me preguntaron en la ocasión anterior. “Por supuesto que no”, contesté. Y aunque no me he venido preocupando lo más mínimo por saber qué dijeron en esa escenificación teatral hecha a la medida de los dos, lo cierto es que ha sido inevitable que me enterara pronto o tarde por culpa de unos medios de comunicación obstinados en exprimir hasta la última gota de ese debate vacío sin interés para mí (como para cualquier castellano llano). Resulta que se echa el cierre al “Tomate de la prensa rosa” y ahora más que nunca se deja campar a sus anchas al “Tomate de la prensa política”. El “Jorge Javier Vázquez” y la “Carmen Alcaide” de la prensa política, ¡los tenemos repartidos en todos los telediarios, noticias y tertulias políticas! Cabe recordar en este punto a Alfredo Urdaci, el predecesor de todos ellos.

Desde mi punto de vista, ambos debates, tanto el último como el de este lunes, tienen dos grandes ganadores: uno, el PSOE y otro, el PP. No me atrevería a decir quién sale más beneficiado, pero está claro que los perdedores somos todos los ciudadanos de este país y más en concreto los castellanos. La situación tendente bipartidista actual provoca la consecución de mayorías absolutas con más probabilidad, tanto para el PSOE como para el PP. Unas mayorías absolutas que han demostrado en la reciente historia democrática de España que sólo sirven para alimentar a la bestia y fortalecer la corrupción política subyacente en ambos partidos (PSOE, 1986-1993; PP, 2000-2004). Por otro lado, si no se consiguen mayorías absolutas, se produce la irremediable invasión de las hordas vascas o catalanas en las políticas estatales, transformándose el gobierno de España automáticamente y al completo en CiU, PNV o ERC, como si el Congreso de los Diputados fuera el Parlament de Catalunya o el Eusko Legebiltzarra. Ni PSOE ni PP, ¡los dos! se convierten en el perrito faldero de los partidos mencionados (PSOE, 1993-1996 y 2004-2008; PP, 1996-2000).
Conclusión: que desde 1982 hasta 2008, ininterrumpidamente, los castellanos hemos ido perdiendo peso y se ha agrandado la brecha de la desigualdad territorial, con el agravante de que el bipartidismo se acentúa.

En ocasiones quiero creer que los dos candidatos más probables a la presidencia gobierno no son tan “malos”; pero al final siempre me es imposible. Detrás de Zapatero y de Rajoy hay una maquinaria partidista arrolladora sin la cual serían un cero a la izquierda y es dicha maquinaria, véase PSOE y PP, la que me fulmina cualquier atisbo de duda. El PP en Castilla-León y Madrid trata a nuestras comunidades castellanas como un coto de caza privado: todo lo han puesto a su servicio, se sienten dueños únicos y si algo les molesta, lo hacen desaparecer. Y el PSOE por su parte en nuestra Castilla-La Mancha va más allá y además de crearse su coto privado, permite que se aprovechen otros tantos furtivos foráneos.
¿Cómo voy a tener un mínimo de simpatía con semejantes antecedentes, todos en mi propia tierra, en mi Castilla?

Hace unos días el PP ha violado el Pacto Antitransfuguismo en Briviesca, el cuarto municipio más grande de Burgos. ¿Qué me contesta Rajoy al respecto? Eso sí que me importa: su partido se ha pasado la democracia y con ello la voluntad electoral del pueblo briviescano por el forro. ¿Expulsará el PP a su alcalde de Briviesca? Pues lo dudo muchísimo. ¿Con qué autoridad me vendrá a contar ahora Rajoy y el PP que la situación del País Vasco es poco democrática cuando en tierras castellanas ellos nos están dando con el mismo palo? Y el PSOE mientras tanto, callado por si repite la misma guarrada que el PP.

¿Ahora se me entiende por qué no trago con sus debates hipócritas “cara-culo”? Estos debates sólo les sirve para ver cuántos españoles han estado embobados frente a la caja tonta y para retroalimentarse después con los exuberantes datos conseguidos. Su programa político se refleja realmente en los hechos que les preceden, como el de Briviesca (Burgos), como el de los trasvases de agua al Levante (Guadalajara, Cuenca), como el del cierre de las empresas (azucareras (Valladolid), alimentarias (Palencia), químicas (Salamanca), farmacéuticas (León)…), como la continuidad del agravio fiscal (La Rioja, Castilla-León), como la degradación ambiental (Ciudad Real), como la marginación taxativa (Soria, Zamora) o el crecimiento descontrolado de urbanizaciones (Madrid, Toledo, Ávila), por poner unos poquitos ejemplos. Mi tierra, Castilla, sigue teniendo problemas más graves que la puñetera “niña” de Rajoy o la “tensión” de Zapatero. ¿Se han mencionado lo que a mí me preocupa en algún momento de su campaña o recogido en sus programas electorales?

Por eso insisto que en estos debates monopolistas (políticamente hablando) el enfrentamiento no es propiamente un “cara a cara”. Este lunes volveremos a ver cómo los candidatos del PSOE y del PP se cruzan nuevas acusaciones y comentarios sensacionalistas; no dudo que intentarán joder al adversario, pero como al final ambos saldrán satisfechos, sería una aberración denominar a estos debates como “cara a cara” cuando en verdad son un “cara-culo”. No es que los medios de comunicación se equivoquen, sino que utilizan una acepción de “joder” que no es la correcta, luego, a partir de ahí, es todo una concatenación de errores.

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